viernes, 24 de diciembre de 2010

La extraña pareja

¿Quién no ha pensado que compartir piso con un amigo es una gran idea?
La extraña pareja nos muestra que, a veces, no es una ocurrencia tan inteligente... Partiendo de esa sencilla trama se construye una de las comedias más divertidas que soy capaz de recordar.

Estamos ante una obra de teatro convertida en película de manera magistral, pues la práctica totalidad de la trama se desarrolla en el salón de la casa de Óscar (Matthau), y aunque hay que tener en cuenta el brillantísimo guión, la dirección más que correcta y la pegadiza banda sonora; hay que reconocer el mérito a quién de verdad lo merece: Jack Lemmon (para no variar) y Walter Matthau, porque pese a compartir un puñado de buenísimas películas, creo que es en esta maravilla en la que están más convincentes: Lemmon como Felix, un maniático perfeccionista que es capaz de inspirarnos una enorme lástima o unas ganas irrefrenables de querer estrangularle sin apenas despeinarse (y eso que usa fijapelo). Y por otro lado tenemos a Matthau, en un papel que parece creado para él (aunque no lo fuera), interpretando al típico colega despreocupado, sucio y mujeriego; genial para echar la timba semanal de póker, pero desastroso como compañero de piso.

Y es que las escenas que ambos comparten en ese salón, sucio, agobiante al principio, pero pulcro e inmaculado más tarde son antológicas... Por no hablar de la comparación entre las dos partidas de póker (sigue en spoiler)...
spoiler:
La primera de ellas, con ese ambiente irrespirable, con una nube de humo de puro perpétua, en el que casi podemos oler el sudor y la comida en mal estado ("aún están aquí los restos de la partida la semana pasada"); para comprobar que el extremo opuesto puede ser igual de horrible: con la persecución de Lemmon a todo aquel que no use un salvamanteles o el humidificador chupando todo el aire de la habitación ("son las cartas... ¡Ha lavado las cartas!").

Ambos actores están perfectamente escoltados por unos secundarios que con unas pocas líneas de diálogo, se convierten en inolvidables: Murray, el policía bonachón, el gruñón de Speed y su puro, o el inocente Vinnie, tan enamorado de su mujer...

El final creo que nos enseña algo a todos, porque prevalece el sentido común, y nos demuestra que los problemas con tus amigos siempre pueden ser superados, ejemplificado en la frase final, y es que la partida es sagrada, ¡pase lo que pase! Aunque a veces te den ganas de decir: "Murray, te doy doscientos dólares por tu pistola..."

10/10

Frasier (serie de TV)

Frasier es una serie única en su género. Queda claro que me encanta, pues ahí está mi 10, pero es que no soy capaz de recordar ninguna otra serie con tanta clase, con diálogos tan ingeniosos y con varias capas, pues hay bromas que es capaz de entender un niño, y otras que están enfocadas a iniciados en la música, la literatura o la psicología. Nunca he estado de acuerdo en ese término, mal llamado "humor inteligente", pero si eso existe, desde luego Frasier es su máximo exponente.


A todas las series de más de 4 temporadas se les puede achacar que haya capítulos o tramas que pierden con respecto a las anteriores, pero eso es normal, mantener la frescura durante 10 años es muy difícil. Frasier, aún teniéndo momentos "menos buenos", siempre nos deslumbra con destellos de absoluta genialidad. El protagonismo de Frasier es eclipsado por dos personajes que le dan una perfecta réplica a nuestro psiquiatra favorito: El indescriptible Niles, hipocondríaco, maniático, y patoso hermano de Frasier, con el que comparte escenas de snobismo atroz, pero que invitan a la risa más pura. Y luego el contrapunto de ambos, Martin, su padre: un policía jubilado, una persona normal que disfruta de las cervezas, las costillas y el fútbol americano; que se sigue escandalizando por las situaciones ridículas en las que se meten sus hijos. Todos ellos acompañados por secundarios muy sólidos, como Bulldog, el locutor deportivo, simple como ser humano, pero genial como el extremo opuesto de Frasier en la radio.
No es una serie que le vaya a gustar a todo el mundo (solo así explicamos el 7 que tiene actualmente) pero desde luego, si conectas con ella, quedarás enamorado para siempre de la grave voz de Frasier diciendo "Le escucho".


Como último apunte es necesario destacar el maravilloso trabajo de doblaje en esta serie, pues normalmente es un punto negativo en España, pero en este caso las voces están muy conseguidas y no se pierde apenas con respecto a la original.
spoiler:
Las caras de David Hyde Pierce insinuándose a Jane Leeves, mientras tartamudea son absolutamente desternillantes... Pero es que todo lo que hace Nilles resulta gracioso, desde su manera de tomar asiento en la cafetería, hasta cuando comparte una canción con su hermano.


No puedo olvidar el capítulo en el que Martin se hace pasar por astronauta durante una cena para dar una lección a todos los demás, que están mintiendo para ligar... ¡Desquiciante!


10/10

Cómo conocí a vuestra madre (serie de TV)

¿Ésto es cómo Friends, no?
¿Cuántas veces habré oído eso?
NO, no es Friends. Es cierto que parte del mismo planteamiento, que es una comedia y que tiene éxito. Ahí acaban las comparaciones.


Cómo conocí a vuestra madre es una serie que para mí, verdaderamente, trata de madurar. Me explico:
Detrás de la historia de la búsqueda del amor imposible por parte de Ted y del evidente tono humorístico que rodea todas las situaciones; esta serie tiene una segunda intención, creo yo, pues nos presenta a unos personajes que han llegado a una edad en la que han de "encarrilar" sus vidas, los 30. Y nos trata de mostrar los diferentes puntos de vista de unos personajes que, siendo amigos, son muy distintos. Tenemos a Ted, que es el "prota", buscando constantemente a su alma gemela, un amor de cuento, que muchos hemos buscado toda la vida; pero que en el fondo no existe... Pues nadie se va a amoldar exactamente a la idealización que uno crea en su cabeza de la perfección. Está Robin, una chica de su tiempo, independiente, poco dada al romanticismo, que esconde tras su fachada de seguridad a una forastera en NY, que trata de abrirse camino con su carrera. Está la pareja que lleva toda la vida junta, Lilly y Marshall, que parece que ya han encontrado lo que los demás buscan, y que se enfrentan a los problemas de "la vida adulta", pero a veces sienten envidia por no poder hacer las cosas que harían los veinteañeros despreocupados. Y por supuesto está Barney, el personaje más imposible de todos, pero no por ello menos real, nuestro amigo inmaduro, que se niega a dejar de salir, al que comprometerse le da alergia y se ríe de cualquier cosa que se parezca a madurar.


Puede que algunas temporadas bajen un poco el listón, pero en general creo que es una serie que merece, de verdad, la pena. Porque aparte de hacerte reír (y mucho, añado) y grabar a fuego sus muletillas en tu vocabulario, te hace reflexionar acerca de multitud de situaciones que alguna vez habrás vivido charlando con tus amigos alrededor de unas cervezas. Y, repito:
¡También está Barney!


SUIT UP!


PD: Y atención a las pedazo de canciones que aparecen en muchos capítulos, Carter Bays y Craig Thomas tienen un gran gusto musical.
spoiler:
Nombrar los mejores momentos es difícil, pues cada uno tendrá los suyos, pero me veo en la obligación de nombrar:
- El episodio de la calabaza putilla, con Barney vestido de piloto al ritmo de la BSO de Top Gun: LEGENDARIO.
- La Limusina, todo en ese episodio es destacable. Desde la música a Moby (o el falso Moby)
- El capítulo de la obra de teatro de Lilly... Y la delirante réplica de Barney.
- El apartamento de Barney y la envidia que me provoca.
- The Bro Code
- La cadena de los gritos
- Y sobretodo lo demás: LA ESCALA SEXY-LOCA... ¡Cuánta verdad condensada en una simple gráfica!


9/10

Friends (serie de TV)

No sé si estamos ante la mejor serie cómica de todos los tiempos, eso es decir mucho y hay otros grandes ejemplos, pero lo que queda claro es que Friends es, fuera de toda duda, una de las mejores y de las más influyentes "sitcoms" de la historia.


No voy a entrar a desarrollar en profundidad las tramas y subtramas de la historia, están ahí para todos los que queráis disfrutar de ellas; ni tampoco a resaltar ninguna broma que me hiciera especial gracia, pues hay que verla, sentirla y conocer a los personajes para que la broma no solo sea graciosa, si no que te den ganas de volver a verla una y otra vez. Pero lo que sí es necesario destacar es la ENORME humanidad de Friends, es cierto que hay situaciones absurdas y los inevitables (y deliciosos) enredos amorosos, pero por encima de ello destaca la capacidad que tiene la serie de hacer que nos veamos reflejados en los personajes que tenemos en pantalla, y es que a lo largo de 10 temporadas, cualquiera es capaz de sentirse identificado con alguno (o todos) de los protas. Pues muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en ocasiones en alguna situación que recuerda muy mucho a las que observamos en la serie, y por eso reimos con ellos, nos preocupamos por ellos y, en su momento, corríamos a sentarnos frente a la tele unos minutos antes de la emisión de un nuevo capítulo... Y eso que no es una serie que nos dejase con un "cliffhanger" en el anterior episodio, pero sentías que tenías que compartir tu media hora semanal con los chicos, no podías fallarles, pues ellos nunca te fallaban a tí.


Podría extenderme más (bueno, no mucho más, 3000 caracteres), pero es que, sinceramente creo, que no hace falta. Todo el que esté leyendo esta crítica ha visto como mínimo un capítulo de Friends y sabe de lo que hablo o, al menos, espero que lo comprenda. Y si hay alguien que procede de Marte y no ha visto ni un solo capítulo, aquí van mis palabras finales para convencerle:
Friends es una serie que has de ver porque, la mayoría de los que le damos una puntuación tan alta, sentimos, que Chandler, Joey, Ross, Mónica, Rachel y Phoebe han pasado, por méritos propios a ser una parte de nosotros: Ellos son nuestros Amigos, para siempre.
¿Quieres venirte al Central Perk a acompañarnos?


10/10

Con faldas y a lo loco

Billy Wilder.
Solo con leer su nombre ya deberíamos comprender que estamos ante palabras mayores. Uno de los grandes genios del 7º Arte, que es capaz de hacernos reir a carcajadas, de enternecernos y de que nos sintamos identificados con personajes en todas sus películas.


He aquí la que, probablemente sea, su obra más redonda. Una comedia que contiene algunas de las secuencias más inolvidables del celuloide, como pueden ser las de Marylin cantando (con un vestido que quita el hipo ahora, imaginemos hace 50 años), o la famosísima escena final. Irrepetible.
Y es que todo en esta película funciona como en un engranaje perfectamente engrasado:
La pareja protagonista es maravillosa, con un Tony Curtis metido en su salsa, un pícaro caradura y seductor, que lo maneja todo a su alrededor con la seguridad del que siempre se sale con la suya. Y un enorme Jack Lemmon que hace la réplica cómica a Curtis, siendo el amigo con cabeza pero inseguro, clavando una vez más una actuación de 10, como es costumbre. Y es que ambos son un fiel reflejo de la amistad, porque ésta nunca es perfecta, y cada cual tiene sus defectos, pero ellos se mantienen juntos pase lo que pase alrededor.
Marylin siempre fue una actriz muy limitada pero aquí está ante un papel que le iba como anillo al dedo, resultando seductora e inocente a partes iguales.
Y por supuesto todos los secundarios, desde los miembros ("miembras", en este caso) de la orquesta, a los malvados mafiosos o al botones del hotel. Todos añaden su granito de arena para que la película no decaiga en ningún momento... Acompañados por un guión muy sólido, una gran banda sonora y una puesta en escena sencilla pero muy efectiva.


Gracias Sr. Wilder, nunca le estaré lo suficientemente agradecido por su trabajo.
spoiler:
Es ponerme a recordar la escena del baile entre Jack Lemmon y Joe E. Brown (Osgood Fielding III, que gran personaje, por favor) y empiezo a reirme yo solo... Menuda escena. Magistral.


10/10

La Princesa prometida

La Princesa prometida puede que sea mi película favorita, que quede claro desde el principio.


No sólo es uno de los mejores ejemplos de cine de aventuras, si no que también es de acción, con grandes momentos de comedia, partes dramáticas y, como colofón, con una banda sonora de Mr. Mark Knopfler que quita el aliento.


Los actores están, en general, bastante convincentes en sus papeles: La pareja protagonista puede ser la más guapa que haya existido nunca, Robin Wright es la belleza personificada, llegando a resultar hasta etérea, y Cary Elwes consigue dar muchísimo juego a su personaje. Y eso que ellos dos son, en mi opinión, lo peor de la película; porque todos los secundarios están en el papel para el que nacieron... Desde el divertidísimo trío de maleantes formado por Íñigo, Feezik y Vizzini, hasta la pareja de malos malísimos encarnados por el pusilánime Humperdink y el malvado Conde Reugen. Y eso sin contar a Carol Kane y a Billy Cristal en dos papeles del todo desternillantes. Hasta personajes que aparecen escasos minutos en pantalla como el jefe de la guardia o el albino hacen un papelón. Espectacular la primera escena en la que se encuentran el Pirata Roberts e Íñigo Montoya, tanto por el diálogo como por la espectacular secuencia de esgrima que le sigue.
Puedo decir sin sonrrojarme que se trata de una de las pocas ocasiones en que una película supera con creces al libro en el que está basada.


Sinceramente poco más puedo añadir, porque creo que, si termino diciendo que los valores que muestra esta película (el coraje, la amistad, el honor, el amor verdadero), creo que muchos coincidiréis en que La princesa prometida es la película con la que todo niño debería crecer... Para poder decirle alguna vez a alguien "Como desées..."


10/10

La saga Crepúsculo: Luna Nueva

Me había propuesto a mi mismo que solo iba a comentar películas buenas o que considerase que merecían tener una crítica escrita, pero es mi obligación moral poner sobre papel lo que esta ¿película? despertó en mí... GANAS DE MATAR.


No quiero extenderme demasiado, pero es necesario comentar que este esperpento cinematográfico está basado en unas pseudonovelas para adolescentes con delirios de goticismo. Leí la primera por amor, y era todo lo que esperaba de ella, personajes predecibles, amores imposibles y vampirillos haciendo de las suyas, aunque con un nivel mojabraguil que alienta a echar la pota.
Y por amor fui a ver ésta, la segunda película.
Todo es delirante, la interpretación de todos y cada uno de los ¿actores? es tan imposible de creer que uno se sorprende al pensar que cualquiera puede dedicarse a esto. El director solo pasa por allí, pues esto es una creación de una productora con ganas de llenarse los bolsillos, el guión está escrito por alguien que conoce bien la novela y no tiene ningún tipo de interés en añadir algo positivo al libro...
Eso si, echádle un ojo un día que os apetezca reir, porque para eso si sirve... Hay un momento en el que un tío bien fuerte se quita la camiseta para taponar una herida y YA NO SE LA VUELVE A PONER EN TODA LA PELÍCULA. Delirio para las adolescentes hormonadas... Demasiado para mí. Aguantar la película entera fue titánico, en serio.


1/10

Eurotrip

Miras la carátula, el título, la temática, los protas y dices: Basura.
Si... Pero no.


¿Es una comedia americana de adolescentes? Si.
¿Es la típica comedia americana de adolescentes? No.


A mi no me gustan especialmente películas como "Colega donde está mi coche" o "American Pie", pero he de reconocer que esta película, si me hizo reir. Mucho más de lo que esperaba, admito.


No es una buena película, eso está claro, pero tiene mucha más gracia que la mayoría de ellas. Muestra (exageradamente y con mucha intención) el gran desconocimiento de los estadounidenses a todo lo que está fuera de sus fronteras, con humor y con algunos chistes que hacen soltar más de una carcajada. Ninguno de sus protagonistas trabaja bien, pero se ven arropados por una colección de secundarios que en escasos segundos se quedan grabados en tu retina: el italiano del tren, la holandesa del Vandersexxx (¡Xena!), el niño alemán desfilando, DAVID HASSELHOFF!


Quitando la aberrante escena del mimo, que no le hace justicia al resto de la película, un título más que interesante para una noche en la que no haya más que ver, pero no la veas solo, gana enteros con amigos, de verdad. Dale una oportunidad sabiendo lo que vas a ver, te divertirá. Hasta los créditos finales tienen su miga.
7/10

Top Gun

La gente puntúa mal Top Gun porque se equivocan al ver esta película, creen que es una película de acción, bélica o vaya usted a saber, y no. ¡Error! Es una comedia.
Estamos ante una película (o una propaganda militar de dos horas y mucho presupuesto) para ver con los colegas y darte cuenta del propósito real de la película: MOLAR. Si, si, querido lector, no hay que buscarle trasfondo; esta película está hecha exclusivamente para molar, y se empeña en hacerlo con tanto ahinco que la final te das cuenta de que Top Gun mola.
Para empezar: Top Gun se desarrolla en un mundo parecido al nuestro, una especie de universo paralelo en la que el 90% del día está atardeciendo, fijaos. Siempre atardece, lo que da a la casi totalidad de las escenas una luz espectacular, haciendo que todos los planos "molen" aún más de lo que deberían de ser rodados en el planeta Tierra.
Sigamos con uno de los puntos más potentes: En los 80 el hard rock reinaba así que se compusieron unos cuantos temas, a cual más pegadizo y a triunfar. Temazos como Highway to the Danger Zone o la cañera Mighty Wings hacen de Top Gun un cañonazo sonoro. Y si lo combinamos con escenas aéreas realmente asombrosas, nos queda claro que la película mola. Da igual que los movimientos de los cazas en aire sean innecesarios, inútiles en combate o incluso peligrosos para los pilotos... A nosotros sólo nos va a importar que hay planos espectaculares de cazas, haciendo maniobras chulísimas mientras atardece y a ritmo de hard rock.
Con esto la película está casi hecha... ¿Y la trama?
La trama es lo de menos, claro está. Tan solo sirve para que un montón de tíos untados en aceite o en toallas minúsculas (50% de escenas en vestuario), demuestren que un exceso de testosterona es malo para el cerebro. ¡¡¡Pero da igual!!! Porque aún siendo lo de menos hay momentos tan míticos que dejan a grandes estrellas de la comedia a la altura del betún: Las escenas que comparten Val Kilmer y Tom Cruise tienen una carga erótica que ni Fuego en el Cuerpo consigue transmitir, las poses de todos y cada uno de los protagonista dejan a Juez Dredd como a un tipo humilde y, en definitiva todo está hecho para el único propósito mencionado anteriormente: MOLAR. En el universo paralelo de Top Gun las relaciones interpersonales apenas existen: Toda interacción social sirve a un único propósito, ser el tío más chulo bajo el (decreciente) sol. Da igual que estés hablando con un colega, un rival o tu superior al mando, tu molas, y lo vas a demostrar en cada frase/gesto que hagas.
Sólo así se explica que esta película fuese un pelotazo tan enorme como fue, y que gustase a todo el mundo, y es que seas quien seas te va a gustar: Si eres tía te gusta porque salen tíos en paños menores y ultrafibrados, si eres gay también, si eres tío te gusta por todas las escenas de aviones y lo sobrados que van todos de todo (¿a quién no le gustaría ser alguno de los tipos que salen en Top Gun? Bueno... Menos Goose...).
7/10

Casablanca

Pese a ser un cinéfilo desde que era muy pequeño, he de reconocer que esta película la ví cuando no tenía edad mental para apreciarla, así que un día me propuse remediar ese error. Encendí el Dolby, bajé las luces, me acomodé en mi sillón favorito y dejé que la fluyera la magia del cine...


En mi opinión (y en la de millones de personas) se trata de una de las mejores películas de la historia. Viendo otras películas similares de la misma época en realidad la diferencia no es tan grande, pero hay unos cuantos factores que la hacen resaltar por encima de la media, a destacar:


1/ Una banda sonora muy muy notable, resaltando el "As Time goes By", grabado a fuego para siempre en los oidos de cualquier persona que la vea. Resulta dificil imaginarse la película sin esa canción.


2/ Un Bogart que hace el mismo papel de siempre pero con ciertos matices que le hacen más "humano" como por ejemplo el hecho de verlo sufrir en la escena con Sam tras ver de nuevo a Ingrid Bergman. No es que de pronto Boggie se haya convertido en un actor de grandes registros, pero su papel en esta película le va como anillo al dedo, y eso repercute en la calidad final de la película


3/ Un final distinto a la mayor parte de películas de la época, ya que el protagonista no se lleva a la chica, si no que hace lo que considera moralmente mejor, y aunque no era la primera vez que se hacía, pocas veces se había hecho con una escena final tan acongojante (por no usar otro término más malsonante).


Todo esto, unido a una brillante dirección, a un uso de la cámara excepcional (con falta de medios, es cuando un director se la juega) y a un elenco de actores especialmente bien escogidos: Bogart, Bergman, Henreid, Rains... Hace que la película deje una sensación de feliz melancolía (si esto puede ser posible) en el espectador.


Mención especial, en mi opinión, merece la escena en la que los alemanes cantan y son solapados por todos los demás clientes del Rick´s Café entonando La Marsellesa... Pocas escenas han conseguido ponerme los pelos de punta de una forma tan cautivadora como esa. Desgraciadamente no todo el mundo es capaz de comprenderla, ya que es un reflejo de un momento especial en la historia...


Un consejo, si no la habeís visto reservad un par de horas para quedaros a solas y disfrutar de todos los matices de la película, no es cine de palomitas. Y si la habeís visto y estais leyendo la crítica seguramente será porque os guste tanto como a mi, en ese caso os diré: ¡Detened a los sospechosos habituales!


9/10

Fawlty Towers (serie de TV)

Seré franco: no me veo capacitado para hacer una crítica a la altura de lo que Fawlty Towers representa.
No es solo la mejor serie cómica de la historia, no. Es un cuadro de la sociedad británica de mediados de los 70: Huelgas, gente conservadora, miedo al aperturismo, a otras razas, a otras culturas... Todo ello representado por un magistral John Cleese, frente al que hay un elenco de grandes actores, cada uno añadiendo su toque personal y representando a otros estratos de la sociedad:


Manuel, que, aunque me duela, es un maravilloso retrato del español inmigrante de los 70, trabajador, pero incapaz de aprender inglés correctamente, aunque tomándolo todo con relax y buena cara.
Polly, la chica con cultura, con una mente mucho más abierta pero encasillada en un trabajo horrible.
Sybil, la típica mujer de clase media-alta de los 70, poco preocupada por los problemas mundanos más allá de los cotilleos de sus amigas y hastiada por un matrimonio anodino.


Y, aparte de los personajes principales, unos secundarios de lujo, con especial atención a Ballard Berkeley como el Mayor, un viejo chiflado que reside en el hotel de forma permanente. Su diálogo con el alce es mítico.


Pocos episodios bajan el listón, y los pocos que no tienen un nivel de excelencia altísimo, son muy dignos y tienen momentos igualmente memorables. John Cleese tiene unos diálogos chispeantes, y su famosa expresión física pone la guinda, es divertido aún sin hablar, aun sin gesticular, a veces solo tiene que estar ahí y punto. Andrew Sachs como Manuel es el otro punto a destacar de la serie... Las muletillas como "¿Qué?" no tendrían gracia en otro actor, pero Sachs, curtido en teatro, hace que la candidez de su personaje, su estupidez congénita, pero con buen corazón y sobretodo, una vis cómica que aparece de la nada, nos lleven a la carcajada más pura una y otra vez. Todas las escenas que comparte con Cleese, TODAS, son inenarrables y hacen de Fawlty Towers una serie adelantada a su tiempo, única y sobretodo divertida, que era su intención.


Un 10 merecidísimo


PD: Eso si, una serie solo para ver en Versión Original, nunca antes había visto mayor destrozo en un doblaje... De ser la mejor serie cómica de la historia a ser una basura sin gracia. De verdad, huid de la versión doblada como de una plaga bíblica.


10/10

Mejor solo que mal acompañado

No puedo creer que esta película tenga tan mala valoración por parte de los usuarios... Una vez más supongo que me dejo llevar por los recuerdos de mi infancia y el infinito cariño que le tengo a estas casi dos horas de humor ochentero.


Puede que no haya nada espectacular en ella y que algunos detalles podrían haberse rodado mejor, pero mentiría si no dijese que tras ver esta película más de 20 veces, sigo riéndome igual en muchas de sus escenas. Y eso que John Candy nunca me ha parecido un buen actor, ni mucho menos Steve Martin, pero aquí la fórmula de ambos tratando de hacernos reir SI funciona. Y muy bien, añado.


¿Quién no ha sufrido alguna vez a alguien que se le pone a hablar en un autobús o un avión? ¿Qué pasaría si tuvieses que compartir con esa persona un viaje interminable? Pues bajo este sencillo planteamiento se desarrolla toda una sucesión de bromas verdaderamente graciosas y grandes interpretaciones, porque John Candy consigue enternecerte y hacer que perdones sus defectos... Y Steve Martin está sorprendentemente bien haciendo de tipejo de la América corporativa de los 80, totalmente ajeno a los problemas de los demás y siendo un ejecutivo bastante desagradable que a través del viaje sufre algún tipo de catársis y se replantea su forma de ver a los demás. Quizá tenga su carga de moralina, pero es solo el detalle que justifica casi dos horas de diálogos desternillantes, como la escena del motel con la cama de matrimonio o la parte de la autopista... Que momentazos.


Los 80 están llenos de grandes comedias, y esta es, sin lugar a dudas, una de ellas. Pese a (una vez más) la horrible traducción del título y a una (a primera vista) poco atractiva pareja protagonista, esta película fue un exitazo de taquilla en USA, y por una vez, creo que lo merece.
spoiler:
Respecto al final, cada cual tiene su opinión, pero a mi me parece que, aunque triste y nada acorde con lo que ha sido la película, si sorprende y hace reflexionar del modo de vida estadounidense, en el que la gente de mucha prioridad al trabajo y poca importancia a las cosas verdaderamente importantes, como a la gente que aprecias.


NOTA: Nunca dejéis la cartera en la guantera del coche...


8/10

El ejército de las tinieblas

Con todo el dolor de mi corazón empezaré escribiendo una frase lapidaria:
ESTA PELÍCULA ES MALA.


Una vez aclarado ese punto es cuando ya me puedo relajar, y decir que esta película es muy entretenida, con mucha magia, efectos especiales cutres pero resultones, frases memorables y, en definitiva, que lo "malo" no siempre es tan censurable. Me explico:


Es cierto que muchos de los actores son mediocres, que la trama es sencilla, que hay escenas que rozan el mal gusto y que no entrará en los anales del cine "de calidad". Pero claro... Que no sea El Padrino o Uno de los nuestros, no hace del Ejército de las tinieblas una bosta que no merezca la pena ver, pero es que tampoco lo pretende. De hecho es la tercera parte de una muy prescindible trilogía, pero esta película se sostiene sola, sin ver ninguna de las dos anteriores, que tiran más al terror y a la casquería (sobretodo la primera).


Sam Raimi es un director de serie B que siempre ha hecho lo que le ha venido en gana, y se ha formado su legión de seguidores que le han encumbrado hasta hacerle un director con nombre, y a hacer megaéxitos como Spiderman; pero sus raices están aquí, siempre de la mano de su compinche Bruce Campbell, que se interpreta a si mismo, el típico chulo que al principio no te termina de caer bien, pero que descubres que es un buen tío y te apetece salir a tomar algo con él, porque siempre va a dar buenas anécdotas. Y de eso trata esta película, de dos colegas, que consiguen algo de financiación y hacen una película gamberra, divertida y sin complejos, con momentos tan estúpidos que te hacen reir de puro absurdo.
No hay grandes alardes de interpretación, dirección o pulso cinematográfico (Dios sabe que quiere decir eso...), pero lo que si hay es entretenimiento puro y duro, acción, diversión e incluso, porque no decirlo, epicismo.


Y es que ¿Quién no ha soñado alguna vez con ser transportado a tiempos medievales para ser un héroe? Pues aquí hay una prueba de que quizá no sea tan buena idea, y de que ser un héroe de novela no siempre es fácil.
Por fin la han editado en dvd en España, en una edición con todos los extras que nos habían sido negados al mercado español durante años... ¿A qué esperas?


7/10

Un par de seductores

He de admitir que soy un fanático de cierto tipo de comedias de los 80 y que mi crítica quizá no sea muy objetiva, pues esta y muchas otras películas tienen un hueco en mi corazón desde pequeñito. Sin embargo algunas pierden con la revisión posterior... En mi opinión este NO es el caso de Un par de seductores (los traductores del título se quedaron satisfechos, ¡madre mía!).

Una comedia ligera, sin más pretensiones que hacerte pasar un buen rato y con dos actores diametralmente opuestos, que consiguen tener una química más que acertada para crear algunas escenas divertidísimas. Frank Oz es un tipo que me cae bien, con lo que ya tiene bastante ganado, y esta película es una más en una discreta pero coherente carrera... Además, el hombre que dirigió Un Funeral de Muerte merece cierto respeto ¿no?

En cuanto a los protagonistas, por un lado está Michael Caine, un actor como la copa de un pino, acertado en practicamente todas sus películas (sean buenas o malas, el siempre es coherente), que se encuentra en un semi-retiro actualmente, pues hace papeles muy secundarios, en los que refleja su grandeza, y donde nos enseña que, hacerse mayor no va unido con hundir tu carrera (si, va por Jeremy Irons por poner un ejemplo). Caine se habituó durante los 80 a salir en comedias más que respetables, como la que nos ocupa, Lío en río o Que desastre de función. Y no siendo, en principio, su registro, sale muy airoso de todas ellas.
Por otro lado tenemos a Steve Martin, un actor muchísimo más limitado, y cuya carrera se compone en un 95% de comedias, muchas de ellas perfectamente prescindibles, pero con algunos detalles de verdadera genialidad.
Y es impagable viendo al otrora todopoderoso Emperador Palpatine de Star Wars haciendo de mayodomo!

No es cuestión de reventar las mejores escenas con esta crítica, pero no hacer mención a todas las escenas en las que aparece Rupert es un crimen. El porte y clase de Caine, y las payasadas de Martin son una bomba de relojería que hace estallar en carcajadas a cualquiera que tenga la suerte de ver esta película. Aunque las partes del paralítico y el doctor son también memorables, sobretodo la que acaba con martin llorando en su silla.

En resumen, no es una obra maestra, claro, pero si una película que no ha envejecido mal y que logrará que pases un rato divertido, que es de lo que se trata... Pues disfruten señores.
8/10

Drácula de Bram Stoker

Francis Ford Coppola cogió el maravilloso libro de Bram Stoker y debió decir: "Aquí hay tema, pero si hago una película igual al libro va a ser un auténtico coñazo, esto es Hollywood y yo no soy Jane Austen en momentos de bajón". Así que habló con unos cuantos productores que olieron que de ahí podía sacarse pasta y se pusieron a ello.
Bajo esa premisa tan poco prometedora surgió Drácula de Bram Stoker, o lo que es lo mismo, Drácula de Francis Ford Coppola (inspirada levemente por la novela de Bram Stoker), que debería haber sido su título, por mucho que Coppola no quisiese ponerle su nombre al título porque según él era "ensombrecer a Stoker y darse gloria a si mismo".


La película reestructura todos los personajes y toda la trama de la novela original, pues aquí hasta lo más casto es presa de la lujuria, los buenos no son tan buenos, Drácula no es un monstruo terrible pues, en realidad es el que mejor te cae, y Van Helsing es interpretado por Hopkins como si le hubiesen metido una ardilla por los pantalones y tuviese un serio problema de alcoholismo.


A simple vista parece que la película estaba abocada al fracaso, y aunque no fue un pelotazo en taquilla, ni en crítica, si que sorprendió gratamente a mucha gente, entre los que me incluyo... Y más cierto aún es que, con los años, ha ido adquiriendo el estatus de película de culto, de forma merecida en mi opinión.
Las carencias de presupuesto se resuelven con mucha imaginación, como toda la secuencia inicial, la banda sonora es espectacular y está perfectamente integrada en cada una de las escenas, un vestuario digno de un Óscar y, aunque, algunos actores chirrían más que otros, todo lo salva perfectamente un E-S-P-E-C-T-A-C-U-L-A-R Gary Oldman, que aunque siempre ha llevado a sus personajes a los límites del paroxismo, es un actor como la copa de un pino, y si ves esta película en versión original no puedes hacer más que quitarte el sombrero ante la entonación transilvana de Oldman, su forma de vivir el personaje y, en definitiva, de hacer él solito de esta película una, siempre en mi opinión, obra maestra de los 90, en los que primaba la estética por encima del fondo, es cierto, pero amigos... ¡Qué estética!


Welcome to my home, Mr. Harker...


9/10

Una noche en la ópera

Una noche en la ópera es, sin lugar a dudas, la mejor y más redonda película de los Hermanos Marx. Punto. ¿Hay que añadir más? ¿Si? Vaya...

Ya desde la escena inicial nos hacemos una idea de por donde va a ir la película: diálogos chispeantes, grandes secundarios, una buena banda sonora y, por supuesto, un Groucho desatado, como siempre. Impagable ver como la mujer sentada en la mesa detrás de Margaret Dupont apenas puede contener la risa durante el rodaje de la escena.

La secuencia más famosa, la del camarote, es digna de entrar en cualquier manual de cómo hacer buen cine, pero no por ser la más conocida es necesariamente la mejor, ya que practicamente cualquier momento de la película es delirante, encadenando frases a cuál más divertida. Más de una vez he tenido que rebobinar al haberme perdido una broma cuando aún me reía por la anterior.
Algunos achacan a las películas de los Marx que los números musicales bajan un poco el ritmo de la película, y en algunos casos es cierto, pero no en esta joya, todas las canciones tienen su feeling, la parte instrumental en el barco es muy divertida y los 15 minutos finales con las canciones de It Trovatore de Verdi son simplemente majestuosas (eso sin contar a Harpo y a Chico disfrazados de gitanos).

El hecho de que Una noche en la ópera haga reir, y mucho; pasados más de 75 años después de su estreno, y que siga resultando fresca para cualquier edad, debería ser más que suficiente para cualquiera. Si algún lector no esboza, como mínimo, una sonrisa durante la escena de las camas en el hotel de Nueva York, es que no fluye sangre por sus venas.

10/10