martes, 18 de enero de 2011

Shutter Island

No se me olvidará nunca la cara de mi padre al terminar de ver Shutter Island, mientras me decía: "No sé si es una obra maestra o se están quedando conmigo...". Y aunque a mi me apasiona esta película, sigo dándole vueltas a la intrincada trampa que Scorsese orquesta en esta isla.

Lo que si me queda claro al ver Shutter Island, es que Scorsese sigue teniendo ese algo que le hace muy suprior a los demás. Tras una decepcionante, para mi, Gangs of New York, nos sorprendió a todos con una joya como Infiltrados y andaba esperando que se confirmase su vuelta al mejor cine... Y vaya si lo ha hecho. La isla te acoge con frialdad, pero una vez dentro sabes que no va a dejarte marchar... Y es que sus habitantes no pueden ser mejores anfitriones: un DiCaprio ya consagrado y haciéndolo cada vez mejor pese a su aspecto aniñado, Ruffalo en un papel que le va como anillo al dedo y un gran Kingsley, mostrando su clase como siempre.
La banda sonora, la espectacular fotografía de Nueva Escocia y un ambiente opresivo y sumamente perturbador, casi claustrofóbico, pero sumamente interesante, hacen que nuestra estancia insular sea inquietante, pero extrañamente atractiva.
spoiler:
Quizá le sobran un par de flashbacks, pero la historia no decae en ningún momento y la película casi llega a convencernos de que todo el mundo está en contra del bueno de Leo, pero hay demasiados detalles que no cuadran, miradas que te hacen irte dando cuenta de que hay algo más detrás de cada uno de los personajes y; según se va acercando el inevitable final, la película ya te ha dado las suficientes pistas para que te des cuenta de qué está ocurriendo realmente en la cabeza de DiCaprio. Un segundo visionado confirma que Scorsese no te está tomando el pelo, si no que él ha puesto ahí delante las pistas, y tan sólo teníamos que querer descubrirlas. Pero claro, enfrentarse a tus demonios interiores nunca es fácil, y quizá prefiramos hacer como Laeddis, y escapar de la realidad, porque... ¿Qué es mejor: vivir como un monstruo, o morir como un hombre bueno?
8/10

martes, 11 de enero de 2011

Origen

Es evidente que hay algo distinto en la cabeza de Christopher Nolan, y ese algo lo transmite a sus películas, que siempre resultan oscuras y engañosas: Memento, la nueva saga de Batman, El Truco Final... Y si tienen algo en común, en mi opinión, es la calidad. Todas ellas consiguen, mejor o peor, que cuando terminan una sensación extraña permanezca en tí, que te haga revisar sus trabajos, tratar de entender todos los misterios y recovecos que acabas de contemplar.

En este caso, Nolan se atreve con el mundo de los sueños, tal y como se ha intentado muchas veces, y la mayoría con horribles resultados (La Celda, por poner un ejemplo). Pero Nolan no cae en ese error, pues consigue atraparte en la trama, sorprenderte con unos efectos especiales verdaderamente asombrosos y hacer que caigas en esa espiral descendente a través de los sueños; todo ello acompañado de unos actores bastante sólidos, liderados por un Di Caprio que ha dejado muy atrás sus años de ídolo adolescente y que cada vez elige mejor sus papeles (Shutter Island, Infiltrados, Diamante de sangre,...), un crecidito Joseph Gordoon-Levitt, que aún siendo anodino pega perfectamente con el papel que ha de representar y el siempre sólido Cillian Murphy.

¿Quién no ha deseado poder estar en un sueño lúcido para así poder controlar lo que ocurría? esta película explota al máximo ese concepto, creando todo un submundo alrededor, ladrones de ideas, arquitectos, químicos,... Y gente que ha decidido dejar a un lado sus vidas para vivir una realidad a su gusto, abandonándose a los sueños para siempre. Una trama apasionante e hilada con maestría, a través de espectaculares escenas de acción, leves toques de humor y soberbios momentos de calma en los que nos dejan respirar para que tratemos de asimilar todo lo que ocurre en la pantalla.
spoiler:
Entonces... ¿Porqué no le concedo un 9 o un 10? Es sencillo: pese a que la película es muy superior a la mayoría de bazofia que hay que soportar en los cines actualmente, creo que hay unos cuantos detalles que le restan perfección, como son:
- El hecho de que todo salga bien al final (no me refiero a la escena final), con las patadas sincronizadas y los protas saliendo airosos de todos los enfrentamientos en cada una de las capas del sueño. Vale que es un mundo onírico y que en el fondo podrían hacer que todo saliese bien "a lo grande", como dice Tom Hardy; pero el hecho de que derroten a la seguridad en todos y cada uno de los niveles resulta, cuanto menos, muy difícil.
- Que Michael Caine solo haga su aparición como un caméo, claramente introducido para él, resultando su personaje un poco forzado.
- Ariadne es blandita, blandita, y solo se salva por estar arropada por un reparto muy sólido.

De cualquier forma, son solo leves toques que no hacen que la película no pueda ser disfrutada, y que todo el mundo contenga el aliento viendo el tótem de Cobb girar, casi parar y seguir girando mientras un fundido en negro no nos aclara que opción ha elegido... ¿Qué habrías hecho tú?

PD: ¿¿Soy el único que se dio cuenta de que los niños van exactamente igual vestidos que en sus sueños?? Para mi está clara su elección.
8/10

viernes, 7 de enero de 2011

Clerks

Clerks es la mejor muestra de como hacer una grandiosa película con buenas ideas y sin presupuesto. Rodada en la tienda en la que trabajaba Kevin Smith durante los ratos libres, financiada con el dinero que le dejó su tía y el que sacó de vender su colección de cómics; consiguió hacer una comedia absolutamente perfecta en la que no importa la carencia de medios técnicos ni la inexperiencia de los actores. Tan solo un buen guión y muchas ganas...
Disparatada, si, claro. Friki, por supuesto. Pero fresca, divertida y sin más pretensiones que hacer reír y ¡vaya si lo consigue!

Pese a que la película tiene una trama definida, ésta no es más que una excusa para mostrarnos el día a día de un vendedor de una tienda de 24 horas, su amigo del videoclub de al lado y su mini-universo; con los personajes más absurdos que puedas imaginar, pero todos ellos bastante realistas, que te sonarán si alguna vez has trabajado cara al público (de hecho muchos de los gags están basados en las experiencias de Smith trabajando en la tienda).
Como ya he dicho antes, muchos de los actores son, como en toda la filmografía de barbudo de Nueva Jersey, amiguetes y conocidos que le echaban una mano, por lo tanto algunas de las actuaciones no son profesionales en absoluto y, la verdad, es que importa poco; pues el guión es tan brillante que se pasa por alto. Los diálogos son rápidos y muchas de las veces surrealistas, pero siempre divertidos.
spoiler:
Y es que resulta imposible no reírse ante la divagación de Randall acerca de los "trabajadores autónomos de la segunda Estrella de la Muerte", verle tomando el pelo a todos los clientes del video-club, o simplemente haciéndole la vida imposible a Dante. Y aunque Randall es posiblemente el personaje más divertido ( y más odioso, claro) de la cinta, todos los demás consiguen que no dejes de reír durante la escasa hora y media que dura el delirio que desfila en tu pantalla: desde los famosos Jay y Bob el Silencioso, hasta el primo ruso que canta el mega-hit Berserker, la escena de las 37 (¿de una tacada?), o la caterva de clientes pesados que circula por la tienda y el video-club: memorable escena en la que se ve a los mismos clientes "hinchándoles las pelotas" a ambos protagonistas en sus respectivas tiendas: "UAU!! NAVY SEALS!!!"

Esta película colocó a Kevin Smith en la primera fila de directores y le abrió las puertas de muchas productoras, regalándonos otros títulos magníficos, aunque en mi opinión, ninguno tan brillante como éste, su primera obra, que por su frescura, su dinamismo y su especialísimo humor se merece la mayor de las puntuaciones. A disfrutarla.
10/10

lunes, 3 de enero de 2011

Hermanos de Sangre (serie de TV)

En su momento fue la serie más cara de la historia y daría igual que la hubiesen rodado con una décima parte del presupuesto, sinceramente. Todos estamos de acuerdo en que los efectos especiales, la recreación de uniformes, localizaciones o vehículos es absolutamente brillante, si.
Pero lo que hace de esta, la mejor serie (o película) bélica de la historia son los personajes. Lo primero que pensé del "prota", Winters, es que era un soseras y que iba a acabar cargándose la que podía haber sido una serie magistral. Pero cuando termina, aparecen los títulos de crédito y recapacitas sobre lo que acabas de contemplar te queda claro que Winters, y todos los demás son PERSONAS, con sus defectos y sus virtudes. Personas que tuvieron que vivir un momento duro, y es que todos los actores, sin excepción, encarnan a personas reales con una credibilidad que raras veces he visto, de verdad. Gonorrea, Malarky, Bull, Perconte... Todos ellos son la imagen de lo mejor y lo peor del ser humano, quizá idealizado en la serie, es cierto; pero uno no puede dejar de maravillarse ante las 10 horas de pura magia cinematográfica que representa Hermanos de Sangre.

No soy un fan de Spielberg, de Tom hanks, o de la temática bélica en particular, pero mentiría si no comentase que esta serie me hizo indagar mucho más en éste periodo histórico. Cuando una película consigue algo así, merece darle una oportunidad, no te defraudará.
spoiler:
Cada minuto de metraje es imprescindible, pero si me gustaría destacar 3 referencias:
1/ El primer capítulo, Currahee, en el que haces una toma de contacto con los integrantes de la Compañía Easy y su odioso instructor: Sobbel, a veces me resulta increíble que Roos de Friends pueda convertirse en alguien tan patético... No dudo que es un actor limitado, pero desde luego aquí lo borda. Es un primer capítulo que no se parece al resto de la serie, pero que a mi, particularmente, me encanta.
2/ Bastogne. El capítulo más duro, bajo la perspectiva del médico podemos contemplar el horror de una guerra en invierno, sin material apropiado, esperando una muerte segura... La dureza reflejada en este episodio consiguió ponerme mal cuerpo, con la gente perdiendo las piernas ante las inmisericordes bombas, el frío atroz... Y aun así, reflejando la tenacidad por resistir cuando todo parece perdido. El mejor capítulo de la serie.
3/ El epílogo final, en donde los veteranos supervivientes hacen su aportación final, ya sabiendo quién es cada uno, abriendo su corazón y sus recuerdos ante las cámaras... Consiguió ponerme los pelos de punta.

Una obra maestra, con todas las letras
10/10

Twin peaks (serie de TV)

Expediente X, Lost, Héroes, 24,... Ninguna de esas producciones habría visto la luz sin Twin Peaks, la serie que consiguió engañarnos (y engancharnos) haciéndonos creer que esto iba sobre "¿Quién mató a Laura Palmer?". Y no va de eso, en absoluto, pues el asesinato solo es el hilo conductor para mostrarnos la vida de un pueblo extraño y sus, aún más, surrealistas habitantes.

Frost y Lynch te sumergen en una especie de telenovela en la que no sabes bien que demonios está ocurriendo en el pueblo, pues hay personajes "normales", y luego otros que parecen estar ligeramente inestables o directamente locos, y sin embargo... ¡A todo el mundo le parece normal! Según avanza la trama, e identificas a los habitantes, sigues sorprendiéndote con la mezcla de humor, intriga, drama y terror que se suceden ante tus ojos; y pese a que hay veces en las que no puedes evitar pensar que te están tomando el pelo... No puedes dejar de verla, de comentarla, de sentirla.

Desde la inquietante y famosísima melodía de apertura, pasando por los siniestros bosques, majestuosas montañas o pintorescos cafés, te ves inmerso en la vida cotidiana de Twin Peaks, como si de un agente acompañante de Cooper te trataras, y ese creo que es uno de los mayores aciertos de la serie, pues consigue ser extraña, pero también te atrapa y te enreda, y cuando quieres darte cuenta, ya estás demasiado involucrado como para abandonar el pueblo.

El reparto es extenso y, aunque hay altibajos, prácticamente todos están acertados en su papel, especialmente Cooper y Audrey, que hicieron el papel por el que ambos serían recordados para la posteridad. Y los que peor están (como James), cumplen perfectamente con lo que se espera de ellos, añadiendo con su errática actuación aún más extrañeza al conjunto.

No sabría bien si recomendar o no la serie, pues creo que no es para todos los públicos, pero una vez que has dejado que Bob entre en tu vida, créeme, no saldrá de ella.

Bienvenidos a Twin Peaks.

9/10

viernes, 24 de diciembre de 2010

La extraña pareja

¿Quién no ha pensado que compartir piso con un amigo es una gran idea?
La extraña pareja nos muestra que, a veces, no es una ocurrencia tan inteligente... Partiendo de esa sencilla trama se construye una de las comedias más divertidas que soy capaz de recordar.

Estamos ante una obra de teatro convertida en película de manera magistral, pues la práctica totalidad de la trama se desarrolla en el salón de la casa de Óscar (Matthau), y aunque hay que tener en cuenta el brillantísimo guión, la dirección más que correcta y la pegadiza banda sonora; hay que reconocer el mérito a quién de verdad lo merece: Jack Lemmon (para no variar) y Walter Matthau, porque pese a compartir un puñado de buenísimas películas, creo que es en esta maravilla en la que están más convincentes: Lemmon como Felix, un maniático perfeccionista que es capaz de inspirarnos una enorme lástima o unas ganas irrefrenables de querer estrangularle sin apenas despeinarse (y eso que usa fijapelo). Y por otro lado tenemos a Matthau, en un papel que parece creado para él (aunque no lo fuera), interpretando al típico colega despreocupado, sucio y mujeriego; genial para echar la timba semanal de póker, pero desastroso como compañero de piso.

Y es que las escenas que ambos comparten en ese salón, sucio, agobiante al principio, pero pulcro e inmaculado más tarde son antológicas... Por no hablar de la comparación entre las dos partidas de póker (sigue en spoiler)...
spoiler:
La primera de ellas, con ese ambiente irrespirable, con una nube de humo de puro perpétua, en el que casi podemos oler el sudor y la comida en mal estado ("aún están aquí los restos de la partida la semana pasada"); para comprobar que el extremo opuesto puede ser igual de horrible: con la persecución de Lemmon a todo aquel que no use un salvamanteles o el humidificador chupando todo el aire de la habitación ("son las cartas... ¡Ha lavado las cartas!").

Ambos actores están perfectamente escoltados por unos secundarios que con unas pocas líneas de diálogo, se convierten en inolvidables: Murray, el policía bonachón, el gruñón de Speed y su puro, o el inocente Vinnie, tan enamorado de su mujer...

El final creo que nos enseña algo a todos, porque prevalece el sentido común, y nos demuestra que los problemas con tus amigos siempre pueden ser superados, ejemplificado en la frase final, y es que la partida es sagrada, ¡pase lo que pase! Aunque a veces te den ganas de decir: "Murray, te doy doscientos dólares por tu pistola..."

10/10

Frasier (serie de TV)

Frasier es una serie única en su género. Queda claro que me encanta, pues ahí está mi 10, pero es que no soy capaz de recordar ninguna otra serie con tanta clase, con diálogos tan ingeniosos y con varias capas, pues hay bromas que es capaz de entender un niño, y otras que están enfocadas a iniciados en la música, la literatura o la psicología. Nunca he estado de acuerdo en ese término, mal llamado "humor inteligente", pero si eso existe, desde luego Frasier es su máximo exponente.


A todas las series de más de 4 temporadas se les puede achacar que haya capítulos o tramas que pierden con respecto a las anteriores, pero eso es normal, mantener la frescura durante 10 años es muy difícil. Frasier, aún teniéndo momentos "menos buenos", siempre nos deslumbra con destellos de absoluta genialidad. El protagonismo de Frasier es eclipsado por dos personajes que le dan una perfecta réplica a nuestro psiquiatra favorito: El indescriptible Niles, hipocondríaco, maniático, y patoso hermano de Frasier, con el que comparte escenas de snobismo atroz, pero que invitan a la risa más pura. Y luego el contrapunto de ambos, Martin, su padre: un policía jubilado, una persona normal que disfruta de las cervezas, las costillas y el fútbol americano; que se sigue escandalizando por las situaciones ridículas en las que se meten sus hijos. Todos ellos acompañados por secundarios muy sólidos, como Bulldog, el locutor deportivo, simple como ser humano, pero genial como el extremo opuesto de Frasier en la radio.
No es una serie que le vaya a gustar a todo el mundo (solo así explicamos el 7 que tiene actualmente) pero desde luego, si conectas con ella, quedarás enamorado para siempre de la grave voz de Frasier diciendo "Le escucho".


Como último apunte es necesario destacar el maravilloso trabajo de doblaje en esta serie, pues normalmente es un punto negativo en España, pero en este caso las voces están muy conseguidas y no se pierde apenas con respecto a la original.
spoiler:
Las caras de David Hyde Pierce insinuándose a Jane Leeves, mientras tartamudea son absolutamente desternillantes... Pero es que todo lo que hace Nilles resulta gracioso, desde su manera de tomar asiento en la cafetería, hasta cuando comparte una canción con su hermano.


No puedo olvidar el capítulo en el que Martin se hace pasar por astronauta durante una cena para dar una lección a todos los demás, que están mintiendo para ligar... ¡Desquiciante!


10/10

Cómo conocí a vuestra madre (serie de TV)

¿Ésto es cómo Friends, no?
¿Cuántas veces habré oído eso?
NO, no es Friends. Es cierto que parte del mismo planteamiento, que es una comedia y que tiene éxito. Ahí acaban las comparaciones.


Cómo conocí a vuestra madre es una serie que para mí, verdaderamente, trata de madurar. Me explico:
Detrás de la historia de la búsqueda del amor imposible por parte de Ted y del evidente tono humorístico que rodea todas las situaciones; esta serie tiene una segunda intención, creo yo, pues nos presenta a unos personajes que han llegado a una edad en la que han de "encarrilar" sus vidas, los 30. Y nos trata de mostrar los diferentes puntos de vista de unos personajes que, siendo amigos, son muy distintos. Tenemos a Ted, que es el "prota", buscando constantemente a su alma gemela, un amor de cuento, que muchos hemos buscado toda la vida; pero que en el fondo no existe... Pues nadie se va a amoldar exactamente a la idealización que uno crea en su cabeza de la perfección. Está Robin, una chica de su tiempo, independiente, poco dada al romanticismo, que esconde tras su fachada de seguridad a una forastera en NY, que trata de abrirse camino con su carrera. Está la pareja que lleva toda la vida junta, Lilly y Marshall, que parece que ya han encontrado lo que los demás buscan, y que se enfrentan a los problemas de "la vida adulta", pero a veces sienten envidia por no poder hacer las cosas que harían los veinteañeros despreocupados. Y por supuesto está Barney, el personaje más imposible de todos, pero no por ello menos real, nuestro amigo inmaduro, que se niega a dejar de salir, al que comprometerse le da alergia y se ríe de cualquier cosa que se parezca a madurar.


Puede que algunas temporadas bajen un poco el listón, pero en general creo que es una serie que merece, de verdad, la pena. Porque aparte de hacerte reír (y mucho, añado) y grabar a fuego sus muletillas en tu vocabulario, te hace reflexionar acerca de multitud de situaciones que alguna vez habrás vivido charlando con tus amigos alrededor de unas cervezas. Y, repito:
¡También está Barney!


SUIT UP!


PD: Y atención a las pedazo de canciones que aparecen en muchos capítulos, Carter Bays y Craig Thomas tienen un gran gusto musical.
spoiler:
Nombrar los mejores momentos es difícil, pues cada uno tendrá los suyos, pero me veo en la obligación de nombrar:
- El episodio de la calabaza putilla, con Barney vestido de piloto al ritmo de la BSO de Top Gun: LEGENDARIO.
- La Limusina, todo en ese episodio es destacable. Desde la música a Moby (o el falso Moby)
- El capítulo de la obra de teatro de Lilly... Y la delirante réplica de Barney.
- El apartamento de Barney y la envidia que me provoca.
- The Bro Code
- La cadena de los gritos
- Y sobretodo lo demás: LA ESCALA SEXY-LOCA... ¡Cuánta verdad condensada en una simple gráfica!


9/10

Friends (serie de TV)

No sé si estamos ante la mejor serie cómica de todos los tiempos, eso es decir mucho y hay otros grandes ejemplos, pero lo que queda claro es que Friends es, fuera de toda duda, una de las mejores y de las más influyentes "sitcoms" de la historia.


No voy a entrar a desarrollar en profundidad las tramas y subtramas de la historia, están ahí para todos los que queráis disfrutar de ellas; ni tampoco a resaltar ninguna broma que me hiciera especial gracia, pues hay que verla, sentirla y conocer a los personajes para que la broma no solo sea graciosa, si no que te den ganas de volver a verla una y otra vez. Pero lo que sí es necesario destacar es la ENORME humanidad de Friends, es cierto que hay situaciones absurdas y los inevitables (y deliciosos) enredos amorosos, pero por encima de ello destaca la capacidad que tiene la serie de hacer que nos veamos reflejados en los personajes que tenemos en pantalla, y es que a lo largo de 10 temporadas, cualquiera es capaz de sentirse identificado con alguno (o todos) de los protas. Pues muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en ocasiones en alguna situación que recuerda muy mucho a las que observamos en la serie, y por eso reimos con ellos, nos preocupamos por ellos y, en su momento, corríamos a sentarnos frente a la tele unos minutos antes de la emisión de un nuevo capítulo... Y eso que no es una serie que nos dejase con un "cliffhanger" en el anterior episodio, pero sentías que tenías que compartir tu media hora semanal con los chicos, no podías fallarles, pues ellos nunca te fallaban a tí.


Podría extenderme más (bueno, no mucho más, 3000 caracteres), pero es que, sinceramente creo, que no hace falta. Todo el que esté leyendo esta crítica ha visto como mínimo un capítulo de Friends y sabe de lo que hablo o, al menos, espero que lo comprenda. Y si hay alguien que procede de Marte y no ha visto ni un solo capítulo, aquí van mis palabras finales para convencerle:
Friends es una serie que has de ver porque, la mayoría de los que le damos una puntuación tan alta, sentimos, que Chandler, Joey, Ross, Mónica, Rachel y Phoebe han pasado, por méritos propios a ser una parte de nosotros: Ellos son nuestros Amigos, para siempre.
¿Quieres venirte al Central Perk a acompañarnos?


10/10

Con faldas y a lo loco

Billy Wilder.
Solo con leer su nombre ya deberíamos comprender que estamos ante palabras mayores. Uno de los grandes genios del 7º Arte, que es capaz de hacernos reir a carcajadas, de enternecernos y de que nos sintamos identificados con personajes en todas sus películas.


He aquí la que, probablemente sea, su obra más redonda. Una comedia que contiene algunas de las secuencias más inolvidables del celuloide, como pueden ser las de Marylin cantando (con un vestido que quita el hipo ahora, imaginemos hace 50 años), o la famosísima escena final. Irrepetible.
Y es que todo en esta película funciona como en un engranaje perfectamente engrasado:
La pareja protagonista es maravillosa, con un Tony Curtis metido en su salsa, un pícaro caradura y seductor, que lo maneja todo a su alrededor con la seguridad del que siempre se sale con la suya. Y un enorme Jack Lemmon que hace la réplica cómica a Curtis, siendo el amigo con cabeza pero inseguro, clavando una vez más una actuación de 10, como es costumbre. Y es que ambos son un fiel reflejo de la amistad, porque ésta nunca es perfecta, y cada cual tiene sus defectos, pero ellos se mantienen juntos pase lo que pase alrededor.
Marylin siempre fue una actriz muy limitada pero aquí está ante un papel que le iba como anillo al dedo, resultando seductora e inocente a partes iguales.
Y por supuesto todos los secundarios, desde los miembros ("miembras", en este caso) de la orquesta, a los malvados mafiosos o al botones del hotel. Todos añaden su granito de arena para que la película no decaiga en ningún momento... Acompañados por un guión muy sólido, una gran banda sonora y una puesta en escena sencilla pero muy efectiva.


Gracias Sr. Wilder, nunca le estaré lo suficientemente agradecido por su trabajo.
spoiler:
Es ponerme a recordar la escena del baile entre Jack Lemmon y Joe E. Brown (Osgood Fielding III, que gran personaje, por favor) y empiezo a reirme yo solo... Menuda escena. Magistral.


10/10